Hace a
penas dos semanas las grandes casas de la moda mostraron en París
sus nuevas colecciones para la próxima primavera verano. Pero esta
pasarela no es una cualquiera, sino la más glamurosa y codiciada,
tanto por periodistas como por clientes.
Increibles
y espectaculares diseños, valorados cada uno en unos 60.000 euros,
fueron los protagonistas durante tres días en la capital francesa.
En años anteriores se ha dicho que la Alta Costura
estaba en las últimas y sobre todo con la crisis a nivel mudial que
se está viviendo. Sin embargo, está ocurriendo justo lo contrario.
Aunque parezca imposible, en las pasadas
temporadas las ventas en Alta Costura han aumentado de forma
considerable: desde Chanel,entre un 20% y un 30%, hasta Valentino con
un 80%, pasando por Versace y Armani.¿Cómo es esto posible?
Parece
inconcebible que
cuando se están perdiendo miles de puestos de trabajos y muchos
quiebran, una élite muy distinguida
puede invertir miles de euros el comprar cada temporada 25 conjuntos
de Alta Costura. Y es que el sueño no puede morir; además, ya se
sabe lo que dicen, los ricos muy ricos son los que más se favorecen
de las crisis y así la diferencia entre las clases sociales cada vez
es mayor.
Eso
sí, el selecto club de la Alta Costura, con sus estrictas normas
desde los años 40, está cambiando dando paso a nuevas clientas a
saborear esta moda. Rusia, China y Oriente Medio son los nuevos
mercados que se han abierto a este mundo de ensueño. Sin embargo,
¿qué opinarán las clientas tradicionales que la flexibilidad de
estas normas? Tal vez, algún día cuando se rompa el hermetismo que
rodea este mundo, lo sabremos.